sábado, 7 de febrero de 2009

Sólo escribiendo puedo tranquilizarme.


Los días y las noches son distintos contigo, maravillosos, pero estamos pasando del enamoramiento al amor y la transición es un poco o un mucho complicada. Ya no somos todo perfección ni todo enamoramiento: ya nos dimos cuenta que el otro falla, que el otro no es perfecto, que ni es tan bonito ni tan lindo como pensábamos, que tal vez ni siquiera es una buena persona. Que quizá no es el amor de nuestra vida, pero que podemos creer que así sería (te digo esto desde el psicoanálisis, donde el amor no existe, donde el amor es poner lo que no se tiene en la persona equivocada). En mi postura de pseudo psicólogo, entiendo perfectamente que las estrellas han dejado de brillar en el firmamento y se han convertido en flores del jardín que tenemos que cuidar.

Hemos pasado de una etapa contemplativa y desiderativa a una etapa de trabajo, de laborar, de hacernos responsables de la parte que nos toca pero ya no como individuos sino como dúo, como pareja, como relación, como dos, como personas que están en procesos simultáneos. Ya dejamos de ser hace mucho, Sandra Rebeca y Francisco, ahora somos Becka y Franz, con tooooooooooodo lo que eso representa.

El amor está a flor de piel, tenemos que cuidarlo, trabajar con él. Traemos mucha mierda tras de nosotros, sobre nosotros y en nosotros, pero juntos podemos limpiarla. Tenemos muchos caramelos, dulces, cerezas, frutas y verduras tiernas y podemos hacer con ellas el mejor de los banquetes. Ya sé que no te vas a soltar, yo tampoco me voy a soltar. Pero ahora aprendamos a sujetarnos. Vamos dúo, caminemos juntos esta vera, estamos acompañados, sujetémonos.

Miedo lo tiene cualquiera, pero vamos, lo malo del miedo no es el miedo en sí, sino no querer vencerlo.

Te amo.


Fz. en algún momento del 2006.

viernes, 6 de febrero de 2009

Serenidad


Meiosis I


Sí... creo que es como a las dos de la mañana de los viernes cuando me dan ganas de escribir, cuando me llega la "inspiración", cuando me siento a desahogarme, a tranquilizarme, a plantearme cosas locas, cosas que me ocupan y me preocupan. Cosas que los demás no se detienen a ver, dice mi gente.No sé si es el clima, no sé si es la falta de alcohol en mis venas o la ausencia de tabaco en mis pulmones lo que me pone así.Va más allá de una queja de esta vida nuestra (porque de verdad disfruto estar vivo, claro, nunca he estado muerto y si lo estuve no lo recuerdo). La intención es hacer sólo una muestra, una puntuación de este camino que uno va recorriendo.Hace rato me reí de buena gana -porque no pude hacer más- cuando pensé en cómo van cambiando las cosas. Decía anoche Daniela Romo en un programa de televisión que a ella todavía le tocó imaginar en fotografías, que ella todavía recuerda e imagina en fotos blanco y negro o en sepia, la boda de su madre.Ahora -decía la cantante- ya se imagina en tridimensional. Y es verdad, y si no es así... uno va al internet y encuentra eso que hace que uno se siga sosteniendo. Probablemente las cuestiones fundamentales sigan siendo en cuanto a fondo semejantes, no así en cuanto a forma.En ese afán nuestro por empeñar la palabra uno se encuentra en este "arte" que aprendió de llegar a ser resonancia de la palabra, de "atajarla" en ese lugar de Sujeto de supuesto Saber.


Meiosis II


Y me reía de buena gana cuando pensaba en que Nancy me mando al carajo sólo por hablarle de Norma: imagínense si, como ahora lo permite la tecnología, la hubiera atiborrado de imágenes de ella en el Hi5. Jajajajajaja, me cuelga de la parte más alta del asta bandera.Esta naturalidad que uno porta y que la gente mira y hasta a veces admira. Yo no olvido en un cajón, yo no dejo las cosas, yo no me resigno. Si me resigno me muero, si olvido me pierdo y si dejo me quedo vacío. Pero no puedo ya emocionarme, no me queda otra que poner mi cara de idiota y decirle al mundo que puedo vivir con ello. No, no es que quiera vivir del pasado, es que fue importante y a veces no sé decirle ciao y ser autista al respecto.Laura dice que ella se pregunta, a veces y sólo a veces, si ella viviría igual sin la persona que ama. Ella dice que no sabe si sabrá olvidarle, porque en un instante puede ver que él es cuanto ella soñó, inolvidable para ella. ¿Será acaso que como reza aquel refrán cuando uno cree amar a una persona su presencia nos engaña y, en cambio, cuando se le ama verdaderamente, su ausencia nos lo da a conocer?El bueno de Daniel me dijo un día, en alusión a Manuel: tiene razón tu papá... cuando uno se entrena para escuchar, a uno le brincan cosas, uno entiende cosas que eran naturales, normales, sólo que para hacerlo funcional uno se hace menso. Imagínate que dijeran TU nombre. ¿Qué harías?Yo me pregunto... ¿qué diría Andrea si me viera hoy en día? Seguramente me tomaría de la mano, me sonreiría y con su peculiar voz me diría "míralo bien mensito... no hables de lo que ya pasó; a mí no me gustaría que Arnie me hablara de cosas dolorosas". En este no pasa nada he tenido que tomar mis vísceras para que no salgan, para que no salten y seguir siendo sensato y al final no me ha sido siempre funcional. A veces la gente cree que uno sigue siendo histérico como hace años o que piensa demasiado en lo que no tiene y algo debo haber hecho yo para que sea así.


Mundo: entérate... estoy de buenas, estoy feliz, tengo todo lo que necesito.


Miriam: ven porque aprendo de tí, porque me alimento de tí, porque eres importante para mí (aunque tengas complejo de mariposa: ya entendí que es tu manera de volar), porque eres mi ángel (una manera más humana de tener alas y andar y también volar).


Fz., febrero 6 del 2009.


Mujer soñada: Ya tú eres mía,ya tú eres mía como las rosasson del rosal, y el Sol del día.Todos los seres, todas las cosas,-ríos, estrellas y mariposas-,oyen el himno de mi alegría,y hay más perfumes, porque hay más rosas,desde que puedo llamarte mía...


José Angel Buesa, Cuba.

lunes, 26 de enero de 2009

Madness in the air


Dedicado a mi bebé Isahel que vivió experiencias desagradables este fin de semana. Santiago de Querétaro, Qro., a 20 de marzo del 2009.


Madness in the air.


Algún día le dije a Andrea que sólo escribiendo podía tranquilizarme. Tal vez debiera volver a tomar la costumbre ya que ahora, ni las recetas de Oso ni las de Alma me son funcionales para conciliar el sueño.


Nuevamente, a las dos de la mañana y sin pc, vuelvo a las hojas y el lápiz para poder lidiar con las emociones.


Tal vez no quiera dormir para no mirar en sueños mi pasado. Cuando uno va hacia el pasado, dice el Padre Tiempo, generalmente no tiene la emoción que se vivió la vez primera.


Cuando uno quiere cambiar, toma decisiones contundentes, de tajo, como si uno pudiera decirle a las vivencias: quédense ahí, no salgan de ese lugar; no salgan porque duelen -ya bien porque fueron dolorosas en un primer momento, ya bien porque duele no tener algo tan lindo hoy día-.


Uno es lo que es, lo que trae puesto. Uno sueña con las mismas caras, con las mismas bocas y tiene los mismos miedos. Uno llora con los mismos ojos.


Tal vez el hecho de que eso que nos hace seres distintos nos haga también seres solitarios trae como consecuencia que uno se quede pasmado, impávido.


La arrogancia y la soberbia nos convierten a veces en personas amargadas: terminamos por buscar algo que nos sostenga, que nos permita no volvernos locos -o tal vez no volvernos cuerdos-, un "algo" que acaba por hacernos conformistas. Acabamos siendo uno más.


Envidiamos los sueños ajenos alcanzados y como obviamos ya los nuestros, miramos la tele, vamos al cine, compramos recetas psicológicas o farmacológicas, oímos consejos, buscamos llenar un vacío dejando otro hueco de dimensiones quizá mayores.


La felicidad nos da tanto miedo que cuando la miramos a la cara preferimos buscar la que el otro busca.


Queremos ver en un reality a aquellos personajes como los que queremos ser para saber si también son de carne y hueso. Para creer en alguien.


Como no podemos llorar ya por nuestros padres puesto que sabemos que la muerte es inevitable, lloramos entonces por la chica que no se casó con el amor de su vida en esa película de robots, de carros o de extraterrestres.


Nos hemos hecho a la idea de que todo puede pasar que acabamos volviendo a la cuadratura, sólo que ahora se ha pontenciado.


Buscamos revulsivos, revoluciones, revoltosos. Queremos movimiento, la paz nos da flojera, sentir nos da miedo, pensar nos genera conflicto.


¿Cómo le hará Cristiano Ronaldo para seguir siendo metrosexual cuando casi se mata en su Ferrari último modelo hace un par de días?


¿Se quedará el galán de la novela con una mujer? ¿Amar con todo el corazón es igual a tatuarse el nombre del "ser amado" en el brazo? ¿Por qué -pregunto yo, si no es mucho pedir- no se tatúan en una nalga o en una bubi un letrero que diga Dios te ama?


Dios mío, Diablo mío, por lo que más quieran, ilumínenme porque me da miedo no trascender. Ya le tuve miedo al amor, ya temí haber perdido a la gente que amé. Extraño mis sueños, necesito mi alma.


No permitan que me quede sin interés. En estos momentos de crisis económica si el interés sube... envíenme un poco.


Estoy en Cortazar. Sí, he vuelto y ahora además, junto a mí tengo a alguien. No me dejen sin interés, aunque sea, denme el de a largo plazo.


¿Por qué una palabra puede ser tan irónica al mismo tiempo?


¿Cuando yo digo que algo me interesa significa que me costará más porque sube la tasa de interés?


¡Qué cosas se te ocurren! Eres raro.


¡Cállate que me asustas! Duérmete ya. Es mejor.



N.T. No es nada personal, es madness in the air.


Fz.2:12. Enero 15, 2009. Cortazar, Gto.

martes, 2 de diciembre de 2008

De Joaquín Salvador Lavado.




Botero ya me tiene harto con sus gorditos", expresó el miércoles Joaquín Salvador Lavado "Quino", el creador de Mafalda, al explicar que por el peligro de caer en la repetición de su propia creación decidió no dibujar más, en 1973, a "la nena que protesta de todo para que todo cambie".

De visita en la Ciudad de México para presentar su libro "Mafalda inédita", que contiene tiras cómicas de la nena argentina y sus amiguitos nunca antes recopiladas, Quino charló con la prensa sobre su trabajo, su añoranza por el pasado, sus desilusiones, la política, las computadoras, el vino y la comida.

Con 76 años, el caricaturista argentino ya camina con paso cansado, resiente el frío de la capital mexicana y se muestra tímido al principio, pero toma confianza y deja soltar todo ese humor que no deja duda de que él es el padre de Mafalda.

"Me alegra que me queden pocos años de vida porque este mundo no me gusta nada", soltó Quino con pesimismo simpático al expresar su desagrado por la época actual, en la que "la palabra sagrada la tienen las computadoras", "los tomates ya no tienen gusto a nada" y "al vino lo están emparejando con la -Coca-Cola".

"Toda la juventud en aquella época (los 60 y 70) tenía ideales políticos, creíamos en los Beatles y en el Che Guevara, estaba el papa Juan XXIII, Kennedy, el mayo francés del 68 (...) Hoy la juventud quiere estudiar, salir de la universidad y conseguir un trabajo. Eso me parece muy terrible", dijo.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Saliendo del hastío gracias al trabajo y al amor.



¿Cómo no amarte?


¿Cómo no amarte cuando a uno no le preocupa si los comensales alcanzan o no pastel, si hay aún café o no... si la botella de whisky ya se terminó o si van a traer más ginger ale?


¿Cómo no amarte en estas noches de tanto frío donde mis brazos te extrañan tanto y mis labios desean con ansia tus besos?


¿Cómo no regalarte un suspiro cuando Alex me pregunta como casi siempre últimamente..."¿ya te mandó mensaje?" y yo contesto encojiéndome de hombros?


¿Cómo no amarte cuando me has dado uno de los mejores días de mi vida y definitivamente el mejor de este año?


¿Cómo no amarte cuando me tratas como a un niño y me cuidas el sueño y me procuras salud y me llevas de la mano -salvo cuando estamos cerca de tu casa y tu madre te puede ver y te vaya a regañar-?


¿Cómo no amar esos labios tuyos, esas manías tuyas, esas locuras tuyas, esos detalles maravillosos que a veces tienes?


¿Cómo no amarte cuando las canciones vienen a ser una confirmación de este amor mío por tí? ¿Cómo obviar a la Arrolladora o a José Alfredo, cómo no amar a Joan Sebastian o a Serrat, cómo no gozar a Sabines o a Benedetti, cómo no sonreír con Fidel Rueda o Adán Romero?


¿Cómo no agradecer a Dios -ese tipo torpe con las manos- todas estas señales suyas a lo largo de estos días, que no hacen otra cosa sino reivindicar que te amo?




Es que tendrías que estar en Quintana Roo 22 con gente que ni me conoce y dice que tengo cara de idiota (independientemente de los genes) cuando recibo sms o llamadas, es que tendrías que leer las conversaciones del msn o los comentarios en estos espacios míos que tanto adoro. Es que habría que conocer mi historia de vida -incluso esas cosas no tan gratas de mí- para darte cuenta de la real dimensión de tu presencia en mi existencia.




Contigo uno tiene que preguntar a veces de qué humor vienes, pero también puede uno tener la certeza que casi siempre tendrás la disposición de amar.




Por si no quedó muy claro te lo repito, como el lunes en nuestra cama, desnudos y con el corazón en los labios y la humedad en nuestros cuerpos:




Estoy aquí por la misma razón por la que respondí a Teleritmo. Estoy aquí por la misma razón por la que fui a Soriana aquel primer día y tomé un chai que no estaba bueno.




Estoy aquí por la misma razón por la que un día te pedí que fueras mi novia después de darnos ese beso con sabor a Modelo y a pizza.




Estoy aquí por la misma razón por la que te traje a mi mundo y te presenté con él. Estoy aquí por la misma razón por la que he hecho a un lado los horarios establecidos, reorganizado mi agenda y faltado a partidos de futbol o comidas comunitarias.




Estoy aquí por la misma razón por la que algún día caminé con los ojos llenos de lágrimas y sin dar vuelta la cabeza por 2 de abril al medio día.




Estoy aquí por la misma razón por la que estuve esperando junto a la bola del agua mientras tenía LA TREGUA entre mis manos.




Estoy aquí por la misma razón por la que te mando correos, me conecto al msn, te mando sms o te escribo cosas; por la misma razón por la que te pongo canciones o a veces sin querer se me sale una que otra lagrimona.




Estoy aquí por la misma razón por la que a veces me enojas o me chocas (aunque no lo demuestre o no lo diga). Estoy aquí por la misma razón por la que a veces me haces feliz y gozo (y procuro generalmente comunicártelo).




Por algo no estuve el día de hoy esperándote... pero bueno, tú decidiste que no fuera... me dijiste que mejor no. Claro, por algo pasan las cosas. Tal vez en el camino te arrepentiste y te hubiese gustado que estuviera hoy pero no fue así... yo, literalmente, ni señales.




Sea como sea, estos días me han servido para darme cuenta de cuánto amor hay en mí por tí. Me han mostrado que yo nací para amarte... que hace mucho que decidí estar contigo aunque tú decidas no tenerme en tu vida. Que hace mucho que eres importante, que hace un rato que te necesito en mi vida.




Enfermo y mocoso, ronco y con tos, buscando un nuevo empleo y queriendo recuperar unos cuantos sueños, llego aquí contigo, me entrego, me pongo en tus manos y me cuidas y me tomas y me escuchas, y secas mis lágrimas y me quieres y me extrañas.




Me das todo ESO Y MÁS... y yo me quedo solo en mi cuarto, mirando la misma ventana de siempre, mientras me convenzo más y más y más y más de cuánto te amo. ¡Cuánta nostalgia tuya! ¡Cuánta falta me haces! Hoy por lo pronto, me quedo con la tranquilidad y la alegría de saberte feliz.




Espero que tu "hoy más que nunca soy feliz" se convierta en un mañana, en un pasado mañana, en un miércoles, en un toda la semana... que se prolongue, que se haga una costumbre. Si la soledad también puede ser una llama, ¿por qué la felicidad no puede ser una costumbre?




Dejemos, CIELO, que nos vaya un poquito bien.




Te invito a que nos vaya bien y mientras esperamos, tomemos un café y veamos pasar al mundo, porque el mundo se detiene cuando tú y yo nos amamos.






Fz, en Corta, el 23 de noviembre, a eso de las 23:04 hrs. pensando y extrañando a "la inquilina".

lunes, 13 de octubre de 2008

De una carta a Martín Santomé...

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JI9 J.

viernes, 3 de octubre de 2008

De lo fascinante del infante...

De cuando en cuando uno se toma un tiempo y reflexiona acerca de lo que hace de y con su vida. De cuando en cuando uno se pone "adulto" y empieza a planear y diseñar un proyecto de vida, crea expectativas, mira la luna, fuma un poco, escucha posturas intelectuales y pseudointelectuales y dice: oh, vaya...¡cuánta razón tienen! ¡Qué sensatos son! ¡Qué inteligencia la suya! ¡Cuánto les admiro!



Luego de algunos días de estar intentando tener calma se van tomando las decisiones. He de confesar con no poco desagrado que aún no me acostumbro del todo a esto de planear -ligera o concienzudamente- las decisiones en lugar de sólo tomarlas.



Quintana Roo 22 se siente distinto, diferente, a veces hasta como ajeno. He optado por guardar para mí, en mi cuarto, todas esas cosas que son mías y de nadie más, esas cosas que nadie puede criticarme ni mucho menos quitarme. En un principio mirar a Eleonora o a Buba era desconcertante, tener cuestiones de la Sinónima o de los Mighty me daba << pues no sabía a ciencia cierta si lo hacía porque son parte de mí o si lo hacía porque quería regresar a ellos>>. Al final acabé invitando incluso a la Sra. Corral y seguramente por ahí estará la Comis y la Sra. García. Son importantes en mi vida.



En esta propiedad privada mía que es mi cuarto de Quintana Roo se puede ver al bueno de mí en mis distintas y variadas circunstancias. Es MI cuarto... es lo mío, es lo que soy.



Algo tenía qué hacer para no volverme loco o para no volverme cuerdo (cómo se define la locura o la cordura si no es a través de alejarse de ellas y ponerse en el lugar totalmente opuesto) y poder continuar con esta vida mía que me hace tanto ruido a veces y que no sé qué opción tomar.



Hace algunos años, por estas fechas, más o menos, estaba yo tendido en una cama, con un exceso de anestesia -a punto estuve de morir por negligencia médica- despertando de un letargo de quién sabe cuántas horas. Un 28 de septiembre, allá por 1993 me fracturé el brazo como a eso de las once de la mañana en mi acostumbrado afán por ser el primero, el mejor. Fracasé y a punto estuve de morir por querer sobresalir.



Sin embargo, la vida era más sencilla. ¡Bendita ignorancia! Era más sencilla porque no sabía de muchas cosas que hoy día puedo agradecerle a la vida habérmelas mostrado aunque no siempre han sido gratas en su forma, probablemente sí en su fondo. Por aquellos días me conformaba yo con estar tranquilo, reposando y dándole tiempo a que los huesos sanaran y tomaran su lugar. La rehabilitación fue dolorosa en algunos momentos y hube de ser constante y disciplinado. Tuve que abandonar uno de mis más grandes sueños y he de confesar que no me dolió poco: el futbol.



Con el tiempo, pude habilitar nuevamente mi brazo y llevar una vida normal. No puedo cargar mucho con el brazo derecho pero lo bueno es que tengo al izquierdo que hasta ahora me ha ayudado lo bastante como para no detenerme.



Si yo tuviera un hijo podría contarle ya algunas cosas, seguramente estaría ya en una etapa de simbolización y podría -en el mejor de los casos- hacerle al educador y padre. En este instante me pregunto ¿cómo seré yo de padre? Mmm... ya llegará el día.



Pasado el tiempo y viviendo ya otras cosas uno se da cuenta lo importante que fueron ciertas personas y cuánto le enseñaron, aún sin quererlo o aún sin estar presentes. A esas personas las amo con todo mi corazón y con todo mi entendimiento aún a sabiendas que seguramente no les volveré a ver o que no serán para mí. ¡Es tan fácil empeñar la palabra! ¡Es tan complejo esto de la vida nuestra!





Si bien es cierto que nunca he sido una persona sencilla, también es cierto que me gustaría tomarme un respiro (pero de verdad), hacer esa pausa del 10 y replantearme las cosas. A principios de octubre, a punto de celebrar al bueno del Seráfico, lo miro a él y pido si puede, un poco de luz para alumbrar esta difuminada y entreverada senda.



Mi bebé me invita a buscar alternativas energéticas y me agrada la idea. No puedo negar que me da un poco de "frío" eso de aprender cosas nuevas y estar con gente que "ya sabe" pero algo podré hacer. Las personas adultas son y somos extrañas... nos complicamos tanto y somos también un poco orgullosos, no queremos que nos miren llorar. Nos choca mostrarnos débiles o en el más notorio de los casos... mostrarnos.

La idea es ahora... hacer cosas, analizar cosas, recostarse en el diván, darse baños con agua fría, cambiar de escenario y reducir el nivel de los oles.



¡Lo confundes todo…todo lo mezclas…!